
El jerbo de Mongolia es la especie de jerbo más común en cautividad y también la más fácil de encontrar como mascota. Por su carácter curioso, sociable y su tamaño manejable, suele ser la opción preferida por quienes se inician en el cuidado de jerbos.
Son animales pequeños, activos y muy simpáticos, capaces de crear un fuerte vínculo con las personas si se les manipula correctamente desde jóvenes.
¿Qué es un jerbo de Mongolia?
El jerbo de Mongolia (Meriones unguiculatus), también conocido como gerbil de Mongolia, es un pequeño roedor perteneciente a la familia Muridae, la misma que incluye a ratones y ratas. Es originario de las regiones áridas y arenosas de Mongolia y el norte de China.
Aunque comúnmente se les llama jerbos, este nombre no es del todo correcto desde el punto de vista zoológico. Los “verdaderos jerbos” pertenecen a la familia Dipodidae, mientras que el jerbo de Mongolia es un gerbil.
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En estado salvaje, los gerbiles de Mongolia construyen complejos sistemas de madrigueras subterráneas, a gran profundidad, que les protegen de temperaturas extremas y depredadores. Suelen salir a la superficie para alimentarse cuando el riesgo es menor.
Los machos suelen ser algo más dóciles, mientras que las hembras pueden mostrarse más territoriales. En general, son animales sociables, curiosos y poco agresivos. No suelen morder, salvo que se les manipule de forma brusca o incorrecta.
Fotos del jerbo de Mongolia

Características de los Gerbiles de Mongolia
| Clase | mamífero |
| Esperanza de vida | 4 años |
| Longitud sin cola | 12-18 cm |
| Longitud con cola | 18-24 cm |
| Peso | 70-90 gramos |
| Alimentación | omnivoro |
| Actividad | diurna y nocturna |
| Reproducción | vivípara |
| Crías por camada | 2-7 crías |
| Gestación | 24-40 días |

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¿Cómo se comportan los jerbos de Mongolia?
Los jerbos de Mongolia son muy activos y juguetones. Les encanta explorar su entorno y jugar con cualquier elemento que encuentren en la jaula. Por este motivo, es fundamental que dispongan de un espacio amplio y enriquecido con túneles, plataformas y juguetes.
También disfrutan de la interacción con las personas y pueden llegar a reconocer a sus cuidadores habituales. Con paciencia y manipulación suave, pueden volverse muy confiados.
Otra de sus actividades principales es roer. Sus dientes crecen de forma continua durante toda su vida, por lo que necesitan desgastarlos a diario. Destruir objetos no es un mal comportamiento, sino una necesidad fisiológica. Si no disponen de elementos adecuados para roer, pueden desarrollar problemas dentales.
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Higiene y limpieza
El jerbo de Mongolia es un animal extremadamente limpio. Se acicala a sí mismo y también lo hace con los miembros de su grupo. No suele desprender malos olores, lo que lo convierte en una mascota muy agradable para el hogar.
Aun así, hay que recordar que en su jaula come, duerme y hace sus necesidades, por lo que es necesario realizar limpiezas periódicas. La frecuencia dependerá del tamaño de la jaula y del número de animales: cuanto más pequeño sea el espacio, más a menudo habrá que limpiarlo.
Los jerbos odian la suciedad. Si observas que alguno aparece desaliñado, con el pelo sucio o en mal estado, suele ser una señal clara de enfermedad o malestar y conviene vigilarlo de cerca.







